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Una expedición de aventura silvestre
Ecoturismo en plena selva misionera
Agencias de turismo especializadas y lodges erigidos bajo el concepto de sustentabilidad invitan en el Noreste argentino a vivir una experiencia distinta. La propuesta mimetiza al viajero con la naturaleza, en una región cuya biodiversidad es única en el mundo. Rappel en los saltos, visitas a comunidades aborígenes y comidas orgánicas.

 

La provincia de Misiones, posicionada en el extremo noreste de la Argentina, es una de las más pequeñas del país. Contradictoriamente, también es uno de los territorios nacionales con mayores riquezas naturales, entre las que se encuentra una de las flamantes Siete Maravillas del Mundo: las Cataratas del Iguazú. Y es, quizás, por esta misma razón que el ecoturismo se posiciona como una de las tendencias en pleno auge.

Agencias de turismo especializadas y lodges que funcionan bajo el concepto de sustentabilidad, ofrecen una propuesta alternativa para disfrutar de unas vacaciones plenas de confort y exclusividad, pero internados en medio de la selva paranaense. Una iniciativa que tiene por fin no solamente renovar el cuerpo y las energías perdidas, sino también alimentar el alma.

Vida silvestre
La provincia de Misiones limita, al oeste, con Paraguay del que está separada por el río Paraná, y la mayor parte de su territorio con Brasil, a través de los ríos Iguazú, San Antonio y Pepirí Guazú. También al suroeste con la provincia argentina de Corrientes, mediante los arroyos Itaembé y Chimiray.

Gran parte de este territorio norteño, está constituido por la denominada selva paranaense. Se trata de un bosque subtropical húmedo, con uno de los ecosistemas más importantes del Continente. Refugio además de numerosas especies en peligro de extinción, como el yaguareté, el mono carayá o la rana zancuda, entre muchos otros.

A esta región misionera, de importancia tanto biológica como genética, se la conoce como Corredor Verde. Y es allí donde operadores locales desarrollan hoy actividades poco convencionales que invitan al viajero a quedarse más tiempo en la región. Además de la visita tradicional a las Cataratas del Iguazú o el Gran Salto de Moconá, la idea es ser protagonista de una verdadera expedición de aventura silvestre.

Hospedajes entre los árboles erigidos con el menor impacto posible al medio ambiente, gastronomía  elaborada a base de productos orgánicos, travesías náuticas, caminatas por senderos selváticos, cannopy  en inmediaciones del Parque Nacional Iguazú y visitas a comunidades guaraníes para compartir sus costumbres, son algunas de las propuestas. (continúa)



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