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Ernesto Barrera, uno de los diseñadores de la Ruta de la Yerba Mate
Turismo Rural: “un producto que llegó para quedarse” PDF Imprimir Correo electrónico
Ernesto Barrera, coordinador del Área de Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la UBA, aseguró que Argentina lidera capacitaciones en Turismo Rural en la región. El 50 % de los alumnos son extranjeros. Adelantó que se trabaja en una Ruta de la Sidra para las provincias de Neuquén y Río Negro.

 

Argentina cuenta hace dos años con una carrera de grado especializada en Turismo Rural que se dicta de manera gratuita en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La formación en este rubro -que generó un gran impacto positivo para el país-, comenzó hace más diez años con cursos cortos. Debido al éxito obtenido con la participación de alumnos de 26 países distintos, la casa de altos estudios se convirtió “en líder” por su manera de ver el turismo en las zonas rurales.

Ernesto Barrera, profesor y coordinador del Área de Turismo Rural de la UBA y uno de los diseñadores de la Ruta de la Yerba Mate, que se desarrolla desde 2006 en Misiones y Corrientes, aseguró que la visión de la facultad es que “el turismo debe formar parte de las estrategias de desarrollo del mundo rural”.

El magíster en Economía Agraria indicó que “en toda América Latina y en general en los países desarrollados y no desarrollados, hay un proceso de concentración de la tierra debido al desarrollo tecnológico, hay más cantidad de tierra para el proceso productivo de la mano de la máquina, lo que generó cierta preocupación por la crisis y se empezaron a ver formas de retener a la población con actividades genuinas”.

Para el especialista, el turismo rural no tiene por base la diversificación de la actividad turística, sino por el contrario se trata de estrategias de desarrollo rural: “generamos buenos productos para que los visitantes queden satisfechos, porque sino las comunidades rurales no serían exitosas”. Y agregó: “En la facultad somos líderes en formación y en esta concepción de una manera de ver el turismo en las zonas rurales”.

Consultado acerca del posicionamiento alcanzado por la Argentina en este segmento, Barrera apuntó que el país “tiene un muy buen desarrollo del turismo rural y buena organización, trabaja en este tema desde hace muchos años, y en esto el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) tuvo mucha importancia desde principios de los '90, también el Ministerio de Agricultura que apoyó esta actividad, y el Ministerio de Turismo con esta visión de desarrollo rural que convirtió al país en un ejemplo para el resto de la región”.

Naturaleza y cultura
Como diseñador y coordinador también del Proyecto Saborea Río, que incluye a cinco rutas alimentarias desde 2005, Barrera expresó que el turismo rural en la Argentina “ya pasó el nivel de producción en el mercado, es un producto que existe, que la gente lo reconoce y que se encuentra en desarrollo, si bien no está maduro todavía, todo indica que seguirá creciendo”.

Este auge  tiene que ver con dos factores de vital importancia. “El turismo rural se basa en dos recursos que son muy caros, la gente cada está más deseosa de participar en ambientes naturales, de estar en contacto con la naturaleza, los productores y los Parques Nacionales son los que de alguna manera tiene este recurso”.

Por otro lado, señaló que “en un mundo globalizado, las culturas que tienen rasgos singulares son cada vez más valiosas para el desarrollo turístico, las culturas más aisladas son las que conservaron los rasgos propios, más antiguos, las tradiciones, y justamente en el ámbito rural se da una cultura diferente, y en ella se basa la conformación de productos turísticos”.

Como conferencista y panelista invitado a más de 100 eventos profesionales y sectoriales en el país y en el extranjero, Barrera expresó que el turismo rural “es un producto que llegó para quedarse, una tendencia firme, aunque no quiere decir que los que hoy viven en el campo son los que aprovechen esta ola, muchos son neorurales, deciden mudarse de las grandes ciudades, elaboran proyectos novedosos y ven este tipo de turismo como una posibilidad de negocio”.

En este sentido, precisó que uno de los objetivos centrales en todo lo que es capacitación “apunta a demostrarles a los que hoy viven la cotidianeidad del campo que tienen recursos que a la gente puede resultarles difícil de conocer, la gente descubre que está frente a un atractivo cuando alguien de afuera se los dice”.

Líderes en América Latina
Consultado sobre las capacitaciones desarrolladas en el país, Barrera señaló que Argentina es el primer país en América Latina, y en el mundo de habla hispana, con un curso de posgrado de tantas horas que permitió posicionarse gracias a la presencia de docentes en diversos proyectos, el crecimiento de la actividad y la formación en las universidades.

Después de México, Argentina logró en los últimos años superar a Brasil y convertirse en uno de los países con mayor turismo receptivo en la región. “Evidentemente, el turismo rural forma parte del sector turístico, así como también del área agropecuaria y cultural, lo que nosotros proponemos tiene que ver con la naturaleza, las tradiciones y las costumbres, muchos de los proyectos tienen un fundamento muy fuerte en la cultura de los territorios, en el trabajo con las comunidades aborígenes”, resaltó Barrera.

Y si bien consideró que el turismo receptivo de extranjeros “es muy importante y notorio”, advirtió que el gasto que realiza este sector es sólo del 20 por ciento: “nuestros focos más importantes están en el turismo interno, ya que el 80 por ciento del dinero que circula en turismo es de los argentinos y en el ámbito rural no es diferente, aunque haya alguna regiones que coinciden con los gustos de gran singularidad como Cataratas del Iguazú (Misiones) o el Glaciar Perito Moreno (Santa Cruz)”.

Profesionalismo internacional
A nivel personal Barrera trabajó en diversos países de América Latina, ya sea en formación, en dictado de conferencias, como en desarrollo de consultorías. “En la Facultad, nosotros empezamos a desarrollar una formación en turismo rural desde 2000, primero con un curso corto, y ya para marzo del año siguiente estábamos con un posgrado, en 2002 comenzamos con la metodología a distancia y desde entonces pasaron por nuestras aulas alumnos de 26 países diferentes”, destacó el especialista.

Añadió que entre el 50 y 60 por ciento de los alumnos de la carrera de Turismo Rural son extranjeros, pero en lo que respecta a los cursos presenciales la mayoría de los estudiantes son argentinos, residentes en el interior del país. Las clases se dictan un viernes y un sábado por mes consecutivos, lo que permite a los interesados participar visitando Buenos Aires esos dos días y luego dar continuidad a sus trabajos. 

“Entre los estudiantes extranjeros hay de Nicaragua, Colombia, Ecuador, Venezuela, Costa Rica y muchos otros países, ya que además de los cursos de posgrado, hace dos años estamos con la primera carrera de Técnico en Turismo Rural, que es gratuito en la UBA y eso permite el acceso también a estudiantes de muchas provincias”, señaló Barrera durante la entrevista realizada por Agencia Tur Noticias.

A futuro: Ruta de la Sidra
La Facultad de Agronomía de la UBA en un trabajo mancomunado con los sectores privados, fue la que diseñó, programó y ejecutó proyectos como la Ruta de la Yerba Mate que recorre diversas plantaciones en Misiones y Corrientes. En este sentido, Barrera adelantó que ya se trabaja en un Camino de la Sidra y la Manzana para las provincias patagónicas de Río Negro y Neuquén.

“Este proyecto es nuevo, estamos a punto de firmar un convenio entre la Facultad de Agronomía y el Ministerio de Agricultura que se concretará en las próximas semanas, estamos esperando, esto apunta a valorizar una producción que es la de la manzana, con industrialización en el lugar, frente a un producto tan noble como la sidra, natural y de bajo contenido alcohólico”, dijo Barrera.

Y agregó: “Confiamos en que seremos capaces de generar atractivos para que los miles de turistas que pasan con destino a Bariloche, San Martín de los Andes y Las Grutas paren a conocer esta propuesta mientras transitan por la Ruta Nacional 22”. El trabajo involucra a los productores primarios y también al sector gastronómico.

Al respecto, Barrera señaló que “la conformación del atractivo requiere de una gastronomía específica en base a la sidra, como en la Ruta de la Yerba Mate, todos platos que se pueden generar por este producto, de la misma forma hay otros agentes económicos en la región como agencias de viaje, museos y otros atractivos adicionales”.

Datos útiles
Para anotarse en la carrera de Técnico en Turismo Rural hay que inscribirse en el Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (www.uba.ar) entre octubre y noviembre.
Además, hay que formalizar una inscripción en la Facultad, entre febrero y julio, en Avenida San Martín 4453, Pabellón Central Dirección de Ingreso, Alumnos y Graduados. Buenos Aires.
Para más datos sobre la documentación requerida: www.agro.uba.ar/carreras
La carrera tiene una carga lectiva de 1600 horas (100 créditos) y un tiempo teórico de tres ciclos lectivos, que incluye prácticas con experimentación supervisada en terreno.
Requisitos: estudios secundarios completos; estar inscripto en el Ciclo Básico Común (CBC) y aprobar las asignaturas Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado e Introducción al Pensamiento Científico.
Para llegar a la Facultad: la Estación Pedro Arata del Ferrocarril General Urquiza y los colectivos 47, 57, 78, 80, 105, 111, 113, 123, 133 y 146. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

 

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