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Sede del Oceanario más grande de Sudamérica
Diversión marina en San Clemente del Tuyú
Ubicada en la cabecera del Partido de la Costa, provincia de Buenos Aires, la ciudad balnearia dista 300 kilómetros del centro porteño. Delfines, lobos marinos y orcas brillan en Mundo Marino, el primer parque temático del país. Un destino playero, en el que se disfrutan jornadas de termas marinas, pesca y deportes náuticos.

 

Con la particularidad de ser la ciudad bonaerense donde el Río de la Plata desemboca en el mar Argentino, San Clemente del Tuyú se posiciona como la primera urbe del Partido de la Costa. Poseedora de un particular microclima que la beneficia en temporada estival, con escasas precipitaciones y aguas templadas, mantiene una cartelera de actividades naturales que se disfruta durante todo el año.

Situada al sureste de la Ciudad de Buenos Aires, son apenas tres horas de viaje para llegar a este destino costero que alberga entre sus riquezas el oceanario más grande de Sudamérica. Se trata de Mundo Marino, una iniciativa privada que se convirtió en la década del '70 en el primer parque temático del país.

También el área en que el río se conjuga con el mar, se convirtió hace años en el sitio más buscado por los amantes del pique. Punta Rasa, es el lugar que llevó a San Clemente del Tuyú a convertirse en sede -cada octubre- de la Fiesta Nacional de la Corvina Negra, un tipo de pez que abunda en estas aguas.

En las playas de San Clemente del Tuyú se desarrollan actividades náuticas como windsurf, jet ski o paseos embarcados. Una de las características de este destino, es que permite un recorrido por naufragios de antiguas embarcaciones. Además, ofrece un parque con termas marinas y una reserva natural para el avistaje de flora y fauna autóctona.

Un mundo de sensaciones
Reconocido como el mayor oceanario de América del Sur, Mundo Marino es un escenario atractivo para chicos y grandes. Con 20 piletas que albergan más de 50 mamíferos marinos, animales típicos de la fauna costera, unas 80 especies de aves y un número variable de peces, se mantiene hace más de 30 años como una de las vedettes de la Costa Atlántica argentina.

El complejo permite el avistaje a escasos metros de numerosos delfines que hacen piruetas y exhiben toda su dulzura con los entrenadores; los lobos protagonizan el espectáculo más entretenido; y, el broche de oro está a cargo de una orca gigante que se luce ante las miradas expectantes del público. (continúa)



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