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Las rutas son identitarias de cada provincia
El vino argentino: un producto turístico que se fortalece
El recorrido por los Caminos del Vino incluye ocho provincias: Salta, Catamarca, Mendoza, La Rioja, San Juan, Córdoba, Río Negro y Neuquén. La demanda de enoturismo en la Argentina creció más de un 150%. El vino argentino se consolida como marca del país a nivel internacional.

 

Argentina se ubica en el quinto productor mundial de la industria vitivinícola con 2.884 millones de kilogramos de uvas cosechadas en el año 2011, de los cuales el 70% se convirtieron en vinos de excelente calidad; de ahí que el vino se haya declarado la Bebida Nacional.

Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura, existen en el país 973 bodegas. La mayoría de éstas ubicadas en lo que se ha denominado Caminos del Vino, un proyecto de enoturismo que comenzó con la incorporación de ocho provincias: Salta, Catamarca, Mendoza, La Rioja, San Juan, Córdoba, Río Negro y Neuquén, que, durante el año 2010, recibieron más de un millón noventa mil turistas. Ahora, se adhieren Tucumán y Chubut.

Caminos del Vino se creó con miras a fortalecer este tipo de turismo en Argentina, respaldado desde el año 2006 por el Plan de Consolidación de Enoturismo en Argentina, auspiciado por Bodegas Argentinas y el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo. La primera fase de este plan cerró el pasado mes de noviembre y los resultados fueron expuestos en el Primer Congreso Internacional de Turismo del Vino, en la ciudad de Mendoza.

Gabriel Fidel, Coordinador del Plan y director de Bodegas Argentinas, señaló que el objetivo del plan es “que las provincias puedan ofrecer sus bodegas y su cultura vitivinícola como producto turístico, que el turista se traslade a estas regiones y sus bodegas y conozca sus atractivos”

Hubo un 90% de crecimiento en la cantidad de bodegas que ofrecen el vino como producto turístico. Gabriel Fidel explica que “cualquier bodega puede ser turística en la medida en que lo decida. La bodega es un extraordinario recurso turístico, pero un recurso no siempre es un producto turístico. La diferencia es que un producto tiene servicios. ¿Cuándo una bodega se transforma en un producto? cuando decide desarrollar servicios de atención al turista, tener un centro de visitantes, desarrollar marca, tener un espacio para degustación y maridaje, embellecer la bodega… a partir de ahí, lo demás que le agregue, ayuda”. (continúa)



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