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En los alrededores de los Estero del Iberá
Estancias turísticas para disfrutar el verano correntino
Tradiciones y costumbres del Litoral argentino conforman un circuito de turismo rural. Una travesía que propone al viajero hospedarse en casonas campestres, compartir los quehaceres diarios del gaucho y degustar mates con chipá. Además, aventura y pesca deportiva en los tres ríos que circundan la provincia de Corrientes.

 

Distribuidas en más de 20 rincones de la provincia de Corrientes, los cascos de estancias protagonizan una de las más novedosas propuestas turísticas del Litoral argentino. Una alternativa de auténtico sosiego, que propone al viajero ponerse en contacto con la naturaleza y descubrir las costumbres y tradiciones de los trabajadores rurales que pueblan estas verdes tierras.

Los paquetes se contratan en agencias de turismo provincial y puede optarse por jornadas diarias o estadías completas para toda la familia. En este circuito rural no faltan domas, mates con chipá, típicos asados y paseos en sulkies. Además, el entorno se presta para el desarrollo de safaris fotográficos, deportes náuticos, la práctica de caza y pesca deportiva, así como el avistaje de fauna exótica.

Las estancias turísticas reciben al viajero con calidez y cordialidad. Atendidas en muchas ocasiones por sus propios dueños, albergan al recién llegado en casonas de mediados del siglo XIX. Con una infraestructura totalmente renovada, mantienen el estilo colonial y antiguos muebles, cuadros y objetos.

Situadas en las afueras de las localidades correntinas de Paso de los Libres, Goya, Esquina, Santo Tomé, Itatí, Mercedes, Alvear y Concepción, por sólo mencionar algunas, la mayoría de estas estancias se sitúan en cercanías de los Esteros del Iberá o algunos de los tres ríos que circundan a esta provincia argentina del Litoral que limita al norte con el vecino país de Paraguay.

Naturaleza y diversión
En las estancias turísticas de la provincia de Corrientes hay alternativas para todas las edades y gustos. Son habituales dentro del predio rural los parques arbolados, las piscinas y la flora y fauna autóctona. En cada una, el viajero sentirá también que la tradición y las costumbres permanecen intactas.

Uno de los atractivos por excelencia, son las actividades agropecuarias y de granja, que incluyen el conocimiento de los cultivos, así como de las razas bovinas y ovinas que se crían en la zona. Se suman los arreos, la esquila, la yerra y el ordeñe. (continúa)



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