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Celebración norteña de tradición diaguita
La Rioja celebra la Fiesta de la Chaya
Simbiosis del hombre y la naturaleza, La Rioja rinde tributo a la Madre Tierra durante tres días de alegría en familia.  El vino se suma a un entrevero de aromas de albahaca y harina en cada topamiento familiar, entre el Compadre y la Cuma, entre vidalitas y coplas de carnaval. Con sede en la Capital, La Chaya se disfruta en más de 300 barrios.

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La Provincia de La Rioja, al norte de la Argentina, vive su fiesta folclórica y popular más importante a mediados del mes de febrero: La Chaya, que este año se celebra entre el 14 y el 18 de febrero. En los barrios, pueblos y calles se mezclan la harina, la albahaca y el vino para celebrar una tradición ancestral, conjugando el antepasado originario y el legado diaguita al celebrar el éxito en la recolección de frutos, aquellos que la tierra sabiamente devolvió a manos del agricultor.

Se trata de un carnaval diferente en el que durante tres días corridos se avistan coloridos desfiles, shows folclóricos y los tradicionales “topamientos” (acercamiento festivo) en más de 300 barrios de la ciudad Capital, donde pobladores y turistas intercambian saltos, bailes y gritos de alegría mientras se embadurnan con agua, harina, vino, albahaca, espuma y hasta algunas pinturas en el rostro.

Historia de diaguitas
La historia cuenta que los diaguitas vivían en los valles y quebradas de esta provincia enigmática. Cada año las tribus agradecían a la Pachamama (Madre Tierra, a la que también se llamaba Allpa Huama), las bondades recibidas y la fructífera cosecha, principalmente del algarrobo, el árbol más importante de la economía y la tradición diaguita. Los estudiosos de estas leyendas coinciden en que en una de estas tribus vivía una bella joven llamada Challai (Chaya), que era tan hermosa que los diaguitas creían que era un homenaje vivo a la Madre Tierra. Sin embargo, esta fiesta, como cualquier otra surgida de la tradición ancestral, tiene un origen y un significado muchas veces distintos, según quién relate los hechos.

 

 

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