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Oasis natural del Jardín de la República
Circuito verde por Las Yungas de Tucumán
Selvas subtropicales pintan las infinitas lomadas que componen esta región del Norte argentino. Atractivo recorrido desde los suburbios de la ciudad Capital, que se extiende por 120 kilómetros. Serpenteando pueblos de montaña, sobresale un antiguo monasterio, elevados campos de golf y la mejor pista de parapente de Sudamérica.

 

La provincia de Tucumán, siendo una de las más pequeñas del país, sorprende al viajero de manera constante por la amplia variedad de actividades y circuitos para disfrutar. En esta ocasión, una entretenida propuesta por los bosques de yungas para ponerse en contacto con la naturaleza, descubrir las raíces de la gran industria azucarera que caracteriza a esta región y la posibilidad de poner en marcha las más desafiantes aventuras. Trecking por altos cerros, mountain bike, aladeltismo, cabalgatas, rappel, tirolesa y diversos deportes náuticos.

A escasos minutos de San Miguel de Tucumán, es posible alejarse de todos los ruidos citadinos y dejarse llevar por una ruta de valiosa biodiversidad. Circundando lomadas y quebradas, verá aparecer al pie de las montañas hospitalarios poblados que rescatan antiguas costumbres y tradiciones, cuna uno de ellos del legendario cantante folclórico Atahualpa Yupanqui. Las Yungas es una zona alta, sobre el margen noroeste provincial, donde las temperaturas son más frescas y amigables, y el verde de la tupida vegetación se apropia de los extensos paisajes.

Si bien es una travesía que puede hacerse en un día, cada una de las villas poseen para el viajero alojamientos de primera categoría y áreas de acampe para los que buscan opciones más económicas. Las distancias entre los poblados no superan los 20 kilómetros, y todos ellos son ideales para los safaris fotográficos y avistajes de flora y fauna. Los árboles llegan a medir hasta 30 metros, y con ellos se elaboran productos en madera, pero existen también leyes ambientales que contemplan la preservación de las especies autóctonas.

Áreas protegidas y raíces azucareras
Enclavada en la naciente del cerro San Javier, la pintoresca Yerba Buena se destaca por su amplio y completo centro comercial y la variedad de propuestas en bares, restaurantes y discos, lo que la convierte en el sitio elegido por los lugareños durante las noches. Como portal de ingreso al circuito de Las Yungas, alberga en su interior un conjunto de áreas protegidas como el Parque Sierra San Javier, la Reserva Experimental Horco Molle, el Parque Percy Hill y el Parque Aconquija.
Distante apenas 12 kilómetros de la ciudad Capital, se la conoce como “ciudad verde”. Un poco más adelante es posible llegar hasta San Pablo, sede de un antiguo ingenio azucarero, que permanece inmóvil hace años como fiel retrato de una de las actividades más representativas de la provincia a nivel mundial.
Con una geografía privilegiada, Villa Nogués es el sitio elegido por las familias más tradicionales de la región. Tapizada por especies de la flora subtropical, sorprende al visitante con cuidados jardines de hortensias, violetas y gladiolos en los chalets de moderna arquitectura. Además, ofrece un atractivo campo de golf a 1300 metros de altura -entre los más elevados del país- y una centenaria capilla.(continúa)


 

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