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Segundo humedal más grande del mundo
Circuito de aventura por los Esteros del Iberá
Una imperdible expedición de primavera por tierras correntinas, propone descubrir uno de los tesoros más preciados del Litoral. Destacados por ser una de las reservas más grandes de la Argentina, albergan bajo su custodia una amplia y exclusiva biodiversidad. Safaris fotográficos, cabalgatas nocturnas y entretenidos paseos náuticos, a escasos kilómetros de Mercedes.

 

Caudalosos ríos y una tupida vegetación son el marco natural de ingreso a los Esteros del Iberá, cuna de  inmensos yacarés que inspiraron, en la década del '70, al histórico personaje infantil Margarito Tereré. Situados en pleno corazón de la provincia de Corrientes, representan en el noroeste de la Argentina uno de los destinos más recomendados para ponerse en contacto con la naturaleza y disfrutar de los sonidos que en ella habitan, con la presencia de más de 350 especies de aves.

Tierras cálidas y de abundante humedad, sorprenden al viajero con una particular geografía donde el agua parece haberse estancado. Integrados por 60 lagunas bien delimitadas, cuya superficie está cubierta por variadas plantas acuáticas y juncos en las orillas, albergan también en sus alrededores enormes embalsados o camalotes en los que llegan a crecer altos árboles. Estas características ambientales llevaron en 1983 a declarar la zona como Reserva Natural del Iberá, a los fines de proteger uno de los ecosistemas más importantes del país. Y más adelante, fue reconocido como segundo humedal a nivel internacional.

Protagonista de una exótica flora y fauna, propone imperdibles safaris fotográficos para retratar durante los coloridos ocasos el particular brillo de las aguas que, de acuerdo a las leyendas locales, dieron nombre a este sitio en lengua guaraní. Junto a los guías especializados podrá también descubrir las áreas de bañados que se forman por la acumulación temporaria de agua en las zonas más bajas. Sólo una cuarta parte de las precipitaciones deriva hacia el Paraná a través del río Corrientes; del resto, se encarga la alfombra vegetal beneficiada por su gran extensión y escasa profundidad, simulando una eficiente represa reguladora.

Los custodios de la reserva
Entre las lagunas más importantes para recorrer están Iberá, Luna, Fernández, Trim, Disparo, Medina y Galarza.  Flotando en algunas de ellas, es posible apreciar verdaderos islotes desprendidos de las costas cuyos apacibles movimientos son dirigidos por el viento y las corrientes.
En el primero de los espejos de agua, es donde el viajero accede al Centro de Interpretación en donde se explica, con material ilustrativo, la historia, geografía y biología de todo el parque. Para acceder, es necesario pasar por el poblado de Colonia Carlos Pellegrini, a unos 120 kilómetros por camino de ripio desde la antigua ciudad Mercedes.
Lindero al salón de exposiciones se erige la casa de los Guardafaunas, que son baqueanos de la zona, encargados a diario de custodiar la zona y brindar información para hacer los recorridos en el lugar. Desde allí, también parten senderos a través del monte, ideales para observar extravagantes animales. Y para los más aventureros, hay paseos acuáticos que permiten acercarse hasta las especies más tímidas.(continúa)


 

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