Banner
Andrés del Pino, Secretario de Turismo, destacó el trabajo con todas las provincias
Los paisajes de La Rioja ahora integran el Norte argentino PDF Imprimir Correo electrónico
El territorio riojano pertenecía a la región turística de Cuyo, pero decidió sumarse al Ente Turístico Norte por su mayor identificación en los productos de promoción. La Rioja cuenta con circuito históricos, de agroturismo y culturales, en los que se degusta gastronomía típica y se adquieren artesanías. Aquí una lista de sus principales atractivos.




La provincia de La Rioja es uno de los territorios argentinos con mayores riquezas culturales y geológicas. Un destino turístico ubicado en el noroeste del país, en el que se avistan inmensos escenarios desérticos a los pies de la Cordillera de los Andes. Con un clima árido casi desprovisto de humedad y viento invita al viajero a disfrutar durante todo el año de circuitos de aventura, históricos y de agroturismo.

Al límite con el vecino país de Chile y las provincias de San Luis, Córdoba y Catamarca, el territorio riojano ostenta un relieve montañoso de escasa vegetación. Entre sus atractivos más destacados se encuentran el Parque Nacional Talampaya, reconocido por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad; la Reserva Provincial Laguna Brava, enclavada sobre picos de más de 6 mil metros de altura; y el Parque Geológico de Sanagasta, en pleno Corredor de la Costa.  

Nuevo posicionamiento
La provincia de La Rioja perteneció tradicionalmente a la región de Cuyo, sin embargo, un replanteo de su estrategia turística la llevó a sumarse a los paisajes que conforman el Norte argentino. Una de las razones más importantes fue la mayor identificación de sus productos con los que ofrecen los destinos que integran ese Ente Turístico de promoción como Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy.

La Rioja es la sexta provincia representada por uno de los entes turísticos más importantes del país y suma,  no sólo atractivos naturales como Talampaya, sino también un fuerte componente histórico y cultural.

De esta forma, desde la Secretaría de Turismo comenzaron a desarrollar un trabajo conjunto y mancomunado junto al resto de las provincias que integran el Ente, para el diseño, elaboración y aplicación de políticas de promoción, difusión y posicionamiento del Norte argentino en el resto del país y el mundo.

El Secretario de Turismo Andrés del Pino, señaló que el Ente Norte es el de mayor crecimiento del país en los últimos tiempos en cuanto al posicionamiento de la marca, por lo que beneficia mucho a la provincia, sin embargo, La Rioja es el puente entre el Cuyo y el Norte, por lo que seguirán trabajando con las diferentes provincias que integran ambos entes, así como Córdoba, Buenos Aires y otras. “Por nuestra ubicación, tenemos destinos que se identifican con ambas regiones, así como con el centro del país”, refirió del Pino.

En lo referente al sector gubernamental la estrategia sigue siendo la misma, promocionar los productos riojanos para todo el mundo. Con respecto al sector privado “la apuesta es que el operador turístico norteño integre nuestros paquetes, especialmente los de Salta y Jujuy que son los que más venden la región”, agregó el Secretario  de Turismo, haciendo hincapié en que “el turista quiere ver lugares interesantes, no importa de qué región sean. Hay que trabajar con todas las provincias”. De esta manera, del Pino resalta los atributos naturales y culturales de la región.

Circuitos riojanos
La provincia cuenta en su extenso territorio con diversos circuitos: de aventura para actividades de trecking, excursiones 4x4, parapente y carrovelismo; culturales, que transitan por antiguos poblados con tradicionales construcciones de adobe; históricos, que revelan la vida de los caudillos riojanos; y, productivos, que visitan cultivos de vid y olivo.

Uno de los paseos más visitados por el turismo internacional es el que constituye el Corredor Valle del Bermejo, integrado por el Parque Nacional Talampaya, el Parque Provincial El Chiflón y la Reserva Laguna Brava. Un colorido recorrido que expone la naturaleza salvaje que caracteriza el suelo riojano.

El camino tiene su puntapié inicial en el departamento de Independencia, donde se encuentra la localidad de Patquía a través de la cual se llega al Valle del Bermejo. La primera parada se realiza en el Parque Provincial El Chiflón, con vestigios prehispánicos y rastros que llevan a uno de los relatos geológicos más completos del planeta.
El paseo continúa por la Ruta Nacional 150 y empalma con la Nacional 76, donde se encuentra el acceso a Valle Fértil y el denominado Valle de la Luna, en la provincia de San Juan. Unos kilómetros al noroeste en territorio riojano se llega al Parque Nacional Talampaya. Uno de los circuitos allí es el de Ciudad Perdida y Cañón del Arco Iris, con servicios de transporte y guías permanentes. Un poco más adelante, está el ingreso al Cañón de Talampaya, en el que se ofrecen tres recorridos y existe un área de gastronomía y sanitarios. Los poblados de referencia son Pagancillo y Villa Unión.
El corredor tiene su próxima parada en la localidad de Villa Castelli, en el que resultan imperdibles las artesanías en telar y cuero. Allí se visitan cultivos de vid y la fortaleza del Cerro El Toro, uno de los principales atractivos arqueológicos donde habitaron antiguas culturas diaguitas.
A unos 350 kilómetros de la ciudad Capital, está Vinchina el portal riojano a la Cordillera de los Andes que conduce hasta la Reserva Provincial Laguna Brava, décimo segundo Sitio Ramsar de la Argentina. En los alrededores se avistan un conjunto de montañas que se elevan a más de 6 mil metros de altura, como el Monte Pissis, el segundo pico más alto de América.

La segunda travesía recomendada dentro de la provincia de La Rioja es la que constituye el Corredor de la Producción, mediante la cual se descubren cultivos de vid y olivo, así como frutales con los cuales se elaboran exquisitos dulces caseros.

Desde Patquía, muy cerca de la Capital, el paseo comienza por el Valle de Antinaco, donde se encuentra la formación Los Mogotes Colorados, un depósito de sedimentos con alto contenido de óxido de hierro que le otorgan un intenso color rojizo.
En el departamento de Chilecito, se visita el pueblo de Vichigasta, en la cual comienzan a avistarse las fincas con cultivos de frutales, nogales, olivos y vides. Se trata de uno de los polos productivos más importantes del territorio, al que se suman recursos culturales e históricos.
Como apartado, se recomienda sobre la mítica Ruta Nacional 40 -que recorre casi 5 mil kilómetros de toda la Argentina- un paseo por la Cuesta de Miranda, un tramo de poco más de 100 kilómetros que conecta a las localidad de Nonogasta y Villa Unión, con excelentes miradores.
Famatina lleva el nombre de uno de los cordones montañosos más importantes del valle. Allí, el principal cultivo es el nogal, distinguido por su calidad a nivel nacional. Un destino en el que se suman actividades de trecking, montañismo y parapente.
Los siguientes poblados hacia el norte son Campanas, Chañarmuyo y Piuil, en los que el viajero encuentra producciones caseras de vinos, aguardientes y dulces artesanales.
Finalmente, en el extremo norte de la Sierra del Velazco, se encuentra el departamento San Blas de Los Sauces, compuesto por 16 pequeños poblados dispuestos a lo largo de 50 kilómetros sobre la Ruta Nacional 40. La zona posee cultivos de olivos y duraznos.

Otro de los destinos riojanos imperdibles es el Corredor de la Costa, a través de la Ruta Provincial 75, compuesto por silenciosos y tranquilos pueblitos que conservan su tradicional arquitectura y costumbres, ideales para unas vacaciones de relax y contemplación de la naturaleza.

El destino más importante de este corredor es Sanagasta, a orillas del río Huaco, donde el viajero encuentra un Parque Geológico de singulares hallazgos paleontológicos, la Iglesia de la Virgen de la Morenita, reconocida por su fiesta patronal; y un mercado artesanal con piezas únicas.
En el departamento Castro Barros prevalecen los atractivos culturales; antiguas iglesias como la de San Rafael, construida con el dinero que aportaron miles de viajeros; y, los festivales tradicionales como el del Quesillo cada mes de enero en Las Peñas.
En Anillaco hay infraestructura hotelera, un criadero de peces y la bodega San Huberto. Apenas cinco kilómetros más adelante se suma Los Molinos, con dos antiguos molinos harineros.
Aimogasta es la Capital Nacional del Olivo, por su industria de aceitunas de variedad Arauco. Como apartados, resultan imperdible un centro termal y una visita de fe al Señor de la Peña.
Muy cerca, el viajero encuentra El Barriel de Arauco, un lugar en el que se practica carrovelismo, por las condiciones geográficas planas y sin vegetación.

El cuarto circuito riojano lo constituye el Corredor de los Llanos, protagonista de importantes hechos de la historia nacional y tierra de caudillos como Chacho Peñaloza, Facundo Quiroga y Felipe Varela. Un paseo que visita casitas de adobe, puestos artesanales en los que se distinguen los telares y chacras en las que se crían y esquilan animales para los tejidos.

Uno de los primeros atractivos que visita este corredor es la Reserva Guasamayo, de gran valor arqueológico al sur del territorio provincial. Y en la localidad de San Antonio, el viajero encuentra la antigua casa de Facundo Quiroga.
En Villa Chepes, departamento de Rosario Vera Peñaloza, resulta imperdible un paseo por el Museo de los Caudillos, donde se exhiben armas, urnas funerarias, uniformes y morteros.
Y desde el paraje Pacatala, otro de las opciones recomendadas es el acceso a la Quebrada del Cóndor, unos de los pocos apostaderos en los que el avistaje se realiza encima de los dormideros.

Aromas y sabores
Los platos típicos que se degustan en La Rioja son las empanadas, la cazuela riojana y el locro, a base de maíz y cerdo.
Además, hay dulces de cayote y vino Torrontés Riojano.

Datos útiles
En Talampaya, la entrada general sale U$S 10, y para familias hay 50% de descuento.
Un safari de aventura en 4x4 desde U$S 32.
Los hospedajes en La Rioja varían entre U$S 50 y 145.
Uno de los accesos desde Chile es el Paso Internacional Pircas Negras, el cual permanece cerrado algunas épocas del año. Un poco más alejado está el Paso Internacional San Francisco.
La distancia desde Buenos Aires a La Rioja Capital es de 1.167 kilómetros y se realiza a través de las Rutas Nacionales 9 y 60, y la Ruta Provincial 5.

 

 

No tiene derechos para añadir comentarios