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Entrevista al luthier José Froilán González
Santiago del Estero, la cuna del folclore y los bombos legüeros PDF Imprimir Correo electrónico
El “Indio” Froilán es un referente indiscutido de la cultura santiagueña, cuya casa-taller es visitada por miles de turistas al año en la ciudad Capital. Desde hace 50 años fabrica artesanalmente instrumentos de percusión y sus obras viajan por el mundo de la mano de grandes artistas como Shakira, Peter Gabriel y Lila Downs. “Cuando uno hace algo bien, es la mejor propaganda”, asegura.

 

 

 

La provincia de Santiago del Estero, ubicada en la región Noroeste, se distingue en la Argentina por su arraigada cultura folclórica, comidas típicas y artesanías de primera calidad. En la ciudad Capital -la más antigua de todo el territorio nacional- el viajero encuentra un rico patrimonio histórico, que se resguarda en numerosos museos y expresiones artísticas a flor de piel que se plasman en cuero, plata, madera, fibras vegetales, y especialmente, en instrumentos musicales.

Uno de los referentes más representativos de las tradiciones locales es José Froilán González, un artesano santiagueño que comenzó a explorar el mundo de los bombos cuando apenas tenía 10 años y que lleva ya medio siglo de vida como luthier profesional. Un hombre que, junto a su mujer Tere Castronuovo, convirtió su casa familiar en un lugar de encuentro ineludible donde cada domingo se comparten empanadas, shows musicales y saberes ancestrales que fueron transmitidos de una generación a otra.

“Esto es una bendición de Dios”, asegura el “Indio” Froilán durante una entrevista con Agencia Tur Noticias mientras relata sus inicios como hacedor de bombos. “Mi papá, mi hermano Miguel y yo nos dedicábamos a la pesca y vivíamos en la zona norte de la Capital -donde aún residen-. Un día nos encontramos un tronco de ceibo -la flor nacional- que flotaba en el río Dulce y lo primero que pensamos fue llevárselo a mi tío Polo, que era artesano y músico, pero teníamos que caminar cerca de dos kilómetros, era muy pesado y si bien no teníamos todos los elementos necesarios decidimos que íbamos usarlo nosotros”, cuenta.

 

Así comenzó Froilán su trayectoria como luthier, quien luego de varios años de esmero y dedicado trabajo logró trascender las fronteras del mundo. Sus instrumentos de percusión son elegidos a diario por los más variados artistas nacionales e internacionales como León Gieco, Mercedes Sosa, Divididos, Peter Gabriel, el Cirque du Soleil y Shakira. “Primero hacíamos el bombito para el turista que pasaba, y entre la pesca y las artesanías sacábamos el puchero de todos los días, recién en el '69 empezamos a mandarlos a La Rioja y Buenos Aires”, agrega.

Bombos exclusivos
Según explica Froilán, los trabajos “se hacen pensando en cada persona y no en el bolsillo, estos bombos son elementos que tienen una larga vida y se hacen a pedido; en 50 años nunca termino de aprender, lo importante es que cada obra salga mejor”. Entre las numerosas anécdotas que guarda en su memoria revela que una vez llegó un músico salteño para que le cambiaran el parche a su bombo y si bien tenían el cuero del tamaño requerido no podían hacerlo sonar. “Teníamos la intriga de por qué no funcionaba y después de varios días de ir y venir, lo colgamos en un árbol y nos dimos cuenta que había una fibra suelta del ceibo que le cerraba la respiración al bombo”, dice entre risas.

Otro de los secretos que deja conocer es que los ceibos para poder ser utilizados como instrumentos deben al menos tener 25 años de vida. “Es un madera muy esponjosa y se consume con el aire, por eso muchos bombos que no tienen estos años de espera se desintegran y no se pueden afinar”, detalla Froilán. Para conocer su taller y descubrir muchos otras confidencias, el viajero no tiene más que llegar hasta su casa donde trabaja a diario junto a un grupo de aprendices porque asegura “no da a basto con los pedidos”.

Un bombo Froilán tarda entre 15 y 20 días en hacerse.
Una vez que se consigue el ceibo, se lo lleva hasta el patio, se labra la madera a golpe de hacha, se ahueca con gubia y masa y se la cepilla.
El paso siguiente es el secado a fuego lento, que tarda unos tres o cuatro días.
El trabajo fino viene con el cepillado y la afinación por dentro para sacarle al cilindro todas las astillas internas, si queda alguna el instrumento vibra.
Muchos de los bombos tienen diseños exclusivos y llevan el nombre de lugares o personas.

Los Tinkus de los domingos
En el denominado Patio de Froilán, cada domingo desde 1997 se gesta un gran encuentro -tinkus-, hasta donde llegan alrededor del mediodía visitantes de Santiago, de otras provincias argentinas y numerosos viajeros extranjeros interesados por su arte. “Viene gente de Alemania, Italia, Bélgica, México, España, Francia y muchos lugares más, a todo les llama la atención porque es como una gran vidriera, hay grupos familiares, puestos de comida casera, artesanos que ofrecen sus labores y nosotros haciendo los bombos”.

Froilán precisa que la idea surgió para “revivir la historia de los viejos patios cuando no existía la tecnología del sonido y los grupos cantaban a capela, al morir mi tío se acabó eso de la música en los patios de los casas, donde siempre había fiestas, bandoneones, guitarras y bombos, hasta que tras el nacimiento de uno de mis sobrinos que tiene síndrome de Down decidimos empezar a festejarle los cumpleaños con un montón de músicos, como Raly Barrionuevo, y un gran bailarín , que ya no lo tenemos, Carlos Saavedra y su mujer Adela, y  se fueron sumando más”.

La fiesta pasó a desarrollarse todos los domingos y se convirtió también en un espacio laboral para los vecinos del barrio. “Muchos no tenían recursos ni trabajo y aquí todo lo que venden es para ellos, hacen empanadas, asados, tamales y en invierno son imperdibles los locros, el espectáculo comienza con el izamiento de la bandera, se arman rondas de bailes, incluido el carnavalito (que les enseña mi mujer) y la gente se queda a disfrutar bajo las diversas variedades de árboles que tenemos entre quebrachos, algarrobos y muchos otros, se escuchan chacareras y el final lo marca un duelo de malambo, entre toda la juventud que nos visita, a la medianoche”, describe.

También durante la semana el Patio de Froilán es visitado por niños, adolescentes y jóvenes que llegan para tomar clases, hacer experiencias de convivencia y aprender algunas de las técnicas ancestrales. “Llegan hasta 3 mil por año, este lugar es un sitio obligado para todos los que pasan por la Ruta 34, ven el cartel y enseguida entran”, dice el famoso luthier con gran orgullo y humildad. Y afirma: “Lo más importante es ver la alegría de la gente”.

Distinciones
Consultado sobre las distinciones que recibió en los últimos años tanto desde el Senado de la Nación como desde la Cámara  de Diputados de Santiago del Estero por su aporte a la cultura, Froilán expresa sentirse “muy orgulloso de saber que lo que uno hace le gusta a la gente y ha llegado a tantos artistas del mundo; cuando uno hace algo bien, es la mejor propaganda, haga lo que haga, es importante darlo a conocer y no ser mezquino sino tratar de enseñar lo poco que aprendemos, sobre todo para los chicos del futuro que puedan aprender un oficio y crear su propio hogar”.   

Froilán seguramente cumplió muchos más sueños de los que imaginó y ante la pregunta de cuáles son los que le quedan pendientes a futuro, piensa por unos instantes, y expresa con satisfacción que le gustaría conocer todo el país. “Nos invitaron de Río Gallegos (Santa Cruz), Neuquén, La Plata (Buenos Aires) y Córdoba, entre otros lugares; tuve la oportunidad en 2001 de conocer nueve países del mundo y ahora quiero llegar hasta esos sitios de la Argentina que me quedan por conocer, reunirme con muchos artistas y agradecer a todos”.

Marcha de los Bombos
Uno de los momentos recomendados para que el turista extranjero visite las tierras santiagueñas y llegue hasta el Patio de Froilán es, sin dudas, el fin de semana anterior al 25 de julio (aniversario de la ciudad Capital) cuando se lleva a cabo la denominada Marcha de los Bombos. Un evento sin precedentes que se realiza desde 2003 y convocó en su última edición a más de 4 mil personas que llegaron de diversos puntos del país y el mundo para hacer una caminata de casi 15 kilómetros con sus bombos bajo el brazo.

“Hoy esta actividad es estudiada en la Universidad de París como fenómeno social, y es también lo que nos ha permitido el reconocimiento a nivel nacional como herederos de este elemento musical, tan importante para la cultura de Santiago. Es una verdadera descarga para toda la gente que participa, hay familias enteras, bebés que llevan sus bombos y hasta mascotas, los instrumentos van inclinados sobre el cuerpo y el sonido rebota entre la multitud, por eso el que no tiene un bombo también ayuda, es algo sin igual”, señala Froilán, a quien le  dedicaron una decena de canciones folclóricas.

“Un bombo es el corazón, de un santiagueño de ley, el Indio Froilán González, vive en el monte y es luthier”, dice una de las letras que le dedicó su coterráneo y amigo Peteco Carabajal. Y continúa al son del ritmo folclórico: “El patio es un gran taller con herramientas de amor, con silbos de chacareras se iniciará la construcción”. Este músico y compositor es uno de los tantos que lo visitan a diario, y que en uno de sus encuentros lo bautizó como “el Indio” por su gran habilidad para los dibujos a mano alzada.

Talleres, festivales y clientes
Entre los años 2000 y 2001, el Indio dictó talleres de percusión y elaboración de bombos legüeros en Brasil, España, Bruselas, Luxemburgo, Holanda, Francia, Inglaterra, Suiza y Alemania.
Entre sus clientes se destacan Peter Gabriel, Shakira, León Gieco, Gustavo Santaolalla, Oscar Esperanza “Chaqueño” Palavecino, Soledad Pastorutti, la fallecida Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, Jaime Torres, Marcela Moreno, Abel Pintos, el grupo de rock español Ojo de Brujo, y Alberto Cortéz.
Froilán participó del Festival Reading de Peter Gabriel (Inglaterra), el Festival Couleur Café, en Bruselas (Bélgica) y  el Festival de Música Latina Du Puy, en Velay (Francia), entre muchos otros.

Datos útiles
El Patio de Froilán se encuentra en el barrio Boca del Tigre, de la ciudad Capital de Santiago del Estero, a 5 kilómetros de la plaza principal.
Los pedidos de bombos deben hacerse con anticipación, el trabajo demora entre 15 y 20 días.
Otros destinos imperdibles en Santiago del Estero son Termas de Río Hondo, uno de los complejos termales más importantes del país, con piscinas al aire libre que se disfrutan en pleno invierno; el Parque Nacional Copo, uno de los pocos sitios donde conviven especies en peligro de extinción como el yaguareté, el oso hormiguero, el tatú carreta y el chancho quimilero; y las localidades de Ojo de Agua y Sumampa, que ofrecen salidas de trecking y ricos yacimientos arqueológicos.
El acceso en auto se realiza desde el sur por las Rutas Nacionales 34 y 9; desde Catamarca y la región de Cuyo por la 64; y, desde Chaco por la 89. La distancia a Buenos Aires (Capital argentina) es de 1.070 kilómetros. Y también hay acceso vía aérea.
Los hospedajes de alta gama cuestan alrededor de U$S 125 por noche; en dos y tres estrellas las opciones varían entre U$S 40 y U$S 85.

 

Comentarios  

 
#4 angel 03-03-2014 18:55
hola.disculpe las molestias queria saber,si todos los domingo se puede visitar para compartir empanadas y escucharfolclor e,he estado ahi dias en la semana soy de la pampa
 
 
#3 gustavo 13-01-2014 01:24
Sr. Froilan soy de Granadero Baigorria prov. SantaFe queria saber si ud. vende bombo legueros el costa que tiene y como haria para recibirlo. a la espera de su respuesta gracias
 
 
#2 Tur Noticias 24-07-2013 17:24
Estimada Claudia, puedes contactar al Sr. Froilan por este correo:

Saludos!
 
 
+1 #1 CLAUDIA CACERES 19-07-2013 18:11
Sr: FROILAN QUIERO SABER SI USTED VENDE BOMBO LEGUERO FORMA PARTICULAR.Nece sito comprar uno par una de mis hijas que estudia folclore.Espero pueda contestar mi mail. Desde ya muchas gracias.Atte Claudia.
 

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