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Circuitos con huellas prehistóricas
Travesía por la Ruta de los Dinosaurios
En busca del origen de la humanidad es posible encontrar en la región de Cuyo, un paseo de riqueza cultural, geológica y paleontológica que une los Parques Nacionales Talampaya, Sierras de las Quijadas e Ischigualasto, así como la ciudad mendocina de Malargüe, donde los reptiles dejaron sus huellas al pasar hace 250 millones de años.

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La Ruta de los Dinosaurios totaliza unos 1200 kilómetros y trasladará al viajero hasta la era Mesozoica para apreciar -como en pocos lugares del mundo sucede- los diferentes estratos del período Triásico en el que habitaron y reinaron los enormes reptiles por unos 150 millones de años hasta fines del Jurásico. Con museos y centros de interpretación, donde se recrea el ambiente que por entonces caracterizaba la zona. Es un sendero que atraviesa las provincias de San Juan, San Luis, La Rioja y Mendoza, donde ver las más extravagantes formaciones en colores rojizos y ocres, antiguas pinturas rupestres y restos fósiles milenarios.

Se trata de un viaje al pasado, ideal para una escapada de fin de semana, ya que necesitará al menos tres días para poder vivir a pleno este corredor ecológico en todo su esplendor. Y si se trata de unas vacaciones más relajadas, es recomendable en la misma zona visitar otros encantadores pueblitos al resguardo de altos picos nevados, aprovechar las bondades de las cálidas aguas termales, degustar exquisitos platos típicos entre tamales y carbonadas. E, incluso, emprender una irresistible escapada al centro de esquí Las Leñas.

En las puertas del tiempo
Para comenzar el viaje una de las opciones es la Rioja, donde la temporada se vive todo el año, con un clima árido casi desprovisto de humedad y vientos, ideal para disfrutar algunas de las mejores obras que erigió la naturaleza. Es allí, donde bajo una quietud casi absoluta, podrá visitarse el Parque Nacional Talampaya, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad. Unas 270 mil hectáreas protegidas de fuertes contrastes orográficos, que conforman desiertos blancos, murallones y extravagantes formas pétreas. Con una flora autóctona variada entre algarrobos y cardones, y una fauna representada por zorros, guanacos y ñandúes. Área donde afloran antiguos sedimentos y albergue de los dinosaurios, donde se encontró una de las primeras especies que habitaron la tierra. Los circuitos son tres: el Murallón, con restos de morteros cavados en la piedra y figuras como La Chimenea, Los Reyes Magos, La Catedral y El Monje; el segundo, es Los Cajones, donde se avanza en camioneta hasta que ya no queda lugar y se sigue a pie; el tercero, la Ciudad Perdida, al que se accede desde un mirador natural a una especie de cráter con interminables laberintos. Hay servicios de transporte, guías permanentes y gastronomía.

 

 

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