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Turismo rural y sustentable en la Patagonia argentin
La provincia de Río Negro, del Atlántico a la Cordillera de los Andes PDF Imprimir Correo electrónico
Poblados de la Línea Sur y comunidades originarias serán protagonistas de una nueva propuesta campestre en la Patagonia rionegrina. Para recorrer la zona, fue restablecido el servicio del Tren Patagónico que viaja del mar a la cordillera. Además, alternativas ecológicas, safaris fotográficos y avistajes en la Meseta de Somuncurá.




En plena Patagonia argentina, Río Negro es una de las pocas provincias del país que extiende su territorio del Océano Atlántico a la Cordillera de los Andes. Esta inigualable condición geográfica, le permite albergar una amplia variedad de atractivos turísticos que se disfrutan los 365 del año. Centros de esquí, playas, ríos, valles, lagos y estepa conforman esta región sureña en constante renovación.

El ministro de Turismo provincial, Ángel Rovira Bosch, indicó -en diálogo con Tur Noticias- que luego de la caída de cenizas volcánicas del cordón Caulle-Puyehue -que afectó durante meses la zona cordillerana- “pasarán algunos años más para recuperar la total competitividad del destino, aunque confiamos en que esta temporada 2012 haremos una importante diferencia respecto del año pasado”.

“No debemos dormirnos en los laureles, hay que trabajar en el corto plazo y la planificación es el camino a seguir porque ello nos permitirá tomar buenas decisiones para construir pilares sólidos a futuro”. En ese contexto, destacó la necesidad de promocionar nuevos productos turísticos relacionados con la cultura local y los recursos naturales.

“Tenemos un eje muy importante que es desestacionalizar el turismo en la provincia y en este sentido vamos a privilegiar todas las propuestas que tengan que ver con turismo sustentable, hablamos de ecoturismo ligado al turismo rural en la zona del Valle y la estepa”, precisó el funcionario.

Además, señaló que “se hará hincapié en todo lo que tiene que ver con el turismo aventura como un elemento crucial y estratégico para que la gente y los turistas, no sólo de la Argentina sino de todo el mundo, puedan, con la ciudad de San Carlos de Bariloche a la cabeza, conocer el resto de la provincia fuera de la temporada con propuestas para disfrutar de la naturaleza y de experiencias en familia y con amigos”.

Meseta de Somuncurá
Según Rovira Bosch, existen “lugares extraordinarios de la provincia que todavía no han sido mostrados de manera adecuada”. Entre ellos, mencionó la Meseta de Somuncurá -situada entre las provincias de Río Negro y Chubut-, una altiplanicie basáltica de gran riqueza geológica, ecológica y paleontológica.

El área está bajo protección desde 1993 y alberga desde restos fósiles de fauna marina, hasta bosques de coníferas petrificadas.
Considerada como una de las elevaciones más antiguas del planeta, representa hoy la mayor reserva de agua subterránea de la provincia de Río Negro.
En el lugar dos prestadoras de servicio ofrecen trekking, observación de pinturas rupestres, cabalgatas, safaris fotográficos, acampes y avistajes de flora y fauna autóctona.
La geografía del sitio se compone por lagunas temporarias, conos volcánicos y cerros desde 1.900 metros de altura.
También allí productores laneros de Los Menucos -distante 85 kilómetros- desarrollan un circuito turístico en vehículos 4x4 o a caballo, entre sierras y cañadones hasta llegar a la Meseta.

Turismo comunitario
Consultado sobre propuestas de turismo comunitario, ampliamente desarrolladas en otras regiones de la Argentina como el Norte o el Litoral, Rovira Bosch adelantó que “ya se está trabajando en este producto en los poblados que componen la Línea Sur rionegrina”.

Recientemente, el Ministerio de Turismo de Río Negro abrió dos nuevas delegaciones en el territorio, una en Las Grutas y otra en Ingeniero Jacobacci. “Esta última será la encargada de trabajar con todas las comunidades, productores rurales y pueblos originarios para que sean parte del proceso de desarrollo turístico y no meros espectadores, sino protagonistas y beneficiarios de la actividad”.

Del mar a la cordillera
Una de las formas más atractivas de recorrer Río Negro desde el mar a la cordillera es el Tren Patagónico que une las localidades de Viedma -Capital provincial- y San Carlos de Bariloche, sede del Parque Nacional Nahuel Huapi y el Cerro Catedral, uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica.

El recorrido se extiende por 850 kilómetros y atraviesa desde ciudades costeras hasta una docena de localidades rurales que componen la Línea Sur rionegrina. Desde Viedma, el primer destino es San Antonio Oeste, en cercanía de las cálidas playas de Las Grutas y otros puntos del corredor atlántico que se extiende a lo largo de la costa del Golfo San Matías.

Otra de las paradas imperdibles del Tren Patagónico es la localidad de Valcheta, un oasis de vegetación que alberga entre sus principales riquezas un bosque petrificado con 70 millones de años, en el que se aprecian ejemplares fosilizados de araucarias que resistieron las inclemencias del clima y el tiempo.

A partir de allí, el circuito se interna en la estepa rionegrina, descubre la Meseta de Somuncurá y realiza paradas en diversas localidades de la Línea Sur: Nahuel Niyeu, Ramos Mexía, Sierra Colorada, Los Menucos, Maquinchao, Ingeniero Jacobacci, Clemente Onelli, Comallo y Pilcaniyeu. Todos estos parajes nacieron junto con el tendido ferroviario, que comenzó en 1922 y llegó hasta San Carlos de Bariloche en 1934.

“El Tren Patagónico es una atractiva propuesta turística para quienes elijen viajar en 'otra sintonía', sin prisa alguna, disfrutando de cada momento del recorrido”, reza el lema de promoción del Ministerio de Turismo provincial. Los vagones son de primera clase y hay un salón comedor donde se degustan platos típicos de la Patagonia, entre ahumados, truchas y corderos.

En el camino, el viajero aprecia desde los ventanales guanacos, choiques, maras, zorros, ovejas y una amplia variedad de aves de rapiña. Ya sobre el final del itinerario aparece el paisaje cordillerano de picos nevados y una panorámica imperdible del lago Nahuel Huapi, iluminado por los rayos de luz de la mañana.

El servicio del tren fue restablecido en junio, luego de algunos meses sin actividad tras un fuerte temporal que afectó vías y terraplenes.
La capacidad de los vagones es de 180 pasajeros.
La salida de Viedma es los viernes a las 16 y el regreso desde Bariloche es los lunes a las 12.
El costo del viaje es de U$S 25 y los boletos se pueden comprar en Buenos Aires (Reconquista 556).

Datos útiles
Las compras en Río Negro incluyen chocolates en todas sus variedades; dulces regionales de frutas finas; ahumados de ciervo, jabalí, trucha, salmón o quesos; artesanías en madera tallada; tejidos de lana de oveja o cabra; y cosméticos de rosa mosqueta.
En Bariloche o Viedma, los alojamientos de alta gama varía entre U$S 95 y 170. Hay opciones intermedias por U$S 50 y campings desde U$S 10.
Vía aérea desde Buenos Aires hay cuatro vuelos diarios a Bariloche y uno a Viedma.
Vía terrestre la distancia a Viedma es de 963 kilómetros por Ruta Nacional 3, desde allí a Bariloche son 844 kilómetros más. Directo a Bariloche son 1.563 kilómetros por las Rutas Nacionales 5 y 237.

 

 

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