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Primera escultora de la Argentina y Sudamérica
Lola Mora: las huellas de una transgresora del arte

Importantes ciudades argentinas como Buenos Aires, Rosario, Salta y San Miguel del Tucumán conservan las obras de esta polémica artista. Un recorrido cultural que descubre la admiración, el reconocimiento y también las críticas que despertó su trabajo a principios del siglo XX.

 

 

Cuna de reconocidos personajes de la historia que alcanzaron fama mundial, como el tanguero Carlos Gardel, el escritor Julio Cortázar o el automovilista Juan Manuel Fangio, la Argentina se enorgullece de haber visto crecer a la primera escultora del país y de Sudamérica. Duramente cuestionada por sus detractores en el pasado e inspiradora luego de numerosos artistas, Dolores Candelaria Mora Vega -más conocida como Lola Mora- fue, sin lugar a dudas, una de las principales transgresoras del arte latinoamericano.

Algunas de sus más destacadas obras, como la Fuente de las Nereidas –en Buenos Aires- y los bajorrelieves del edificio donde se declaró la Independencia Nacional en 1816 –en Tucumán- ofrecen un recorrido cultural que transita diversas provincias y localidades. Además, un paseo por su tierra natal, el sitio donde comenzó a interesarse por el arte y que la consagró, pese a las críticas de la distinguida sociedad.

Sus primeros pasos
Si bien es considerada como una de las personalidades más importantes de la provincia de Tucumán, junto a Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui y Tomás Eloy Martínez, entre otros, la escultora Lola Mora nació, en realidad, a fines de 1866 en la localidad salteña de El Tala, un área que por entonces pertenecía al Obispado tucumano.

Una de las primeras visitas del circuito cultural conduce hasta la Estancia El Dátil, donde se conserva su casa natal, declarada Monumento Histórico Nacional. Incluso, en el cementerio de El Tala (Departamento de La Candelaria, al sur de la provincia de Salta) se aprecia la primera lápida de su autoría, erigida en memoria de Facundo Victoriano Zelarayán, primer jefe de la estación ferroviaria local.

Lola Mora fue la tercera de los siete hijos de Romualdo Alejandro Mora y Regina Vega. Cuando apenas tenía cuatro años, la familia se trasladó a la ciudad de San Miguel de Tucumán (Capital provincial), donde poco años más tarde comenzó a estudiar Bellas Artes junto al pintor italiano Santiago Falcucci. Y sobre finales del siglo XIX obtuvo una beca del gobierno argentino para estudiar en Roma. (continúa)



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