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Más conocida como “la cuna de la libertad”
Un recorrido histórico por San Miguel de Tucumán

AGENCIA TUR NOTICIAS (10 DE MAYO 2011).- Tierras que fueron protagonistas de importantes batallas y resistencias, donde oficialmente fue declarada la independencia de la corona española, constituyen hoy la provincia más pequeña del país. Destacada por sus raíces y tradición, así como por su constante crecimiento, variados son los circuitos que ofrece. 


La provincia de Tucumán, situada en el Norte argentino, es una de las más verdes y pequeñas del territorio, por lo que recibió la denominación de Jardín de la República. De muy fácil acceso y clima subtropical, fue sede de feroces batallas, albergó a las tropas de Belgrano y San Martín, y recibió a los congresales de 1816 que finalmente declararían la independencia de la corona española. Motivo este suficiente para que caminar por las calles de la ciudad capital, así como recorrer sus templos, edificios y museos, resulte un interesante viaje por la historia para desentrañar las raíces que forjaron esta Nación.

Lejos de haberse quedado en el tiempo, San Miguel de Tucumán está en constante crecimiento y ofrece actividades para todos los gustos. Posee un importante centro comercial, donde además de comprar artesanías y productos regionales, encontrará las principales marcas nacionales e internacionales. Con destacada impronta cultural tiene salas de teatro, cines, casino, bares y restaurantes. Cuna de destacados personajes argentinos como Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Tomás Eloy Martínez y José García Hamilton, entre otros, invita a millones de turistas a visitarla durante todo el año.

Ciudad histórica
Hace poco más de 10 años San Miguel de Tucumán fue declarada como Ciudad Histórica por su enorme riqueza cultural. Es por ello que uno de los recorridos imperdibles por estas tierras norteñas, será el circuito que conforman casas antiguas, plazas, museos, callecitas y templos, legado patrimonial único donde se respiran sucesos que marcaron el nacimiento de un país libre. La mayoría de estos edificios se concentran alrededor de la Plaza Independencia, en el corazón de la ciudad, donde fue erigida la Estatua de la Libertad a pedido del entonces presidente Julio A. Roca. Entre las primeras visitas está la Iglesia San Francisco (25 de Mayo y San Martín), un Monumento Histórico Nacional de 1767, refugio de tropas militares. La Catedral (24 de Septiembre y Congreso), una de las más antiguas del país, cuya cruz de madera es aún la original. El Museo Nicolás Avellaneda (Congreso 56), viejo punto de encuentro de la sociedad tucumana. Y la Casa de Gobierno, inaugurada en 1912 para reemplazar al Cabildo.


Entre las típicas casas está la Padilla (25 de Mayo 36), construida en 1860 bajo la impronta de la inmigración italiana, y la Nogués (24 de Septiembre 484) que introdujo la arquitectura francesa en 1911, en la cual desde 1972 funciona la Secretaría de Turismo. Otro de los destacados, es el Centro Cultural Rougés (Laprida 31) que supo ser un antiguo Petit Hotel de principios del siglo XX. El Museo Tiomoteo Navarro (9 de Julio 36) hoy sede de numerosas muestras y obras. Y como pulmón verde el Parque 9 de Julio, donde se pueden ver centenares de especies de árboles, más de 20 estatuas, una pérgola, una atractiva fuente luminosa y la antigua casa del Obispo Colombres, cuna de la industria azucarera. Además, es posible sentarse en los bares y restaurantes más notables de Tucumán. Por último, la más importante y antigua casa colonial, es la de la Independencia, donde el 9 de julio de 1816 el Congreso de Tucumán declaró la independencia argentina, fue demolida casi 90 años después, prácticamente en su totalidad, a excepción del Salón de la Jura, y luego reconstruida en 1941 a base de fotografías y documentos.


Sabores y aromas
La comida típica de la zona Norte suele tener como principal característica ser picante, pero exquisita. Y Tucumán no es la excepción. Allí, podrán degustarse entre sus platos las clásicas empanadas tucumanas de carne cortada a cuchillo, con la particularidad de llevar pasas de uvas y aceitunas, las populares humitas, los humeantes locros y los tamales. Los postres en general están hechos a base de caña de azúcar y son destacados tantos los quesos de Tafí, como los vinos de los Valles Calchaquíes. Para comer la zona céntrica es ideal, el Parque 9 de Julio o Yerba Buena.(continúa)


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